Como en A love Song for Bobby Long
El lado masculino y yo llegamos a New Orleans el sábado por motivos alejados a vacaciones. Pero nos hemos encontrado con una sorpresa...
La ciudad nos maravillo...muchos rincones caminamos ya...
Olvidamos a lo que venimos...y nos convertimos en turistas entusiastas dentro de una ciudad bohemia...
Música, colores, balcones.
Sobre todo me gustan esos cafes en las esquinas que parecen sacados de un cuadro de Edward Hopper o sera que Hopper saco sus cuadros de esos cafes...como sea quisiera que así fuese mi vecindario.
Aquí estoy pasando lindas tardes junto al lado masculino siendo parte del panorama.
Esto me recuerda a una de mis peliculas favoritas A love song for Bobby Long sobre músicos, poetas, escritores queriendo olvidar su pasado escapan a esta ciudad New Orleans, donde quedan ensimismados entre la ciudad y su olvido.
Ahora estoy aquí, ensimismada también.
